Buena onda: la época de las fiestas puede ser estresante. Hay que preparar la comida, comprar los regalos, mandar invitaciones, atender a la gente, cocinar, elegir ropa apropiada... y la lista sigue. Sería bueno que el fin de año lo encontrara con gente que sepa reir, que lo acompañen y lo ayuden. Es sabio elegir bien las compañías. Y también hay que disfrutar del paisaje. Poder tomarse un tiempo para divertirse y entretenerse, caminar y desestresarse. Y Coslada es la ciudad ideal: luces, Villancicos, almuerzos solidarios, etc; actividades que alimentan el alma.
Proyectos: la Navidad y el año nuevo son ideales para eso. Pensar, reflexionar, planear. Después de los balances del año que se va se abren ante uno todas las nuevas opciones que la vida ofrece. Puede ser un viaje, aprender un nuevo idioma (en, por ejemplo, cursos de idiomas), hacer un curso, empezar una familia, aprender a cocinar, comprar una nueva casa, lograr paz interior... Lo que uno quiera. Durante las fiestas cualquier cosa es posible. ¿Por qué no un curso de alemán en Alemania? ¿Por qué no un viaje de tres meses a una zona cálida, hasta que pase el invierno?
Laborales: y es que aprender no es solo para el alma. Todo conocimiento que se adquiera de alguna manera u otra influirá en la vida de manera positiva. Los idiomas, los cursos de negocios, capacitación en informática, todo suma. Pero tal vez, en alguna de los cientos de institutos de cocina de Coslada usted entabla una relación con quien podría ser su próximo jefe, en el puesto que usted quería ocupar, en la empresa donde usted quería trabajar.
Las opciones están ahí a la vista de todos. Es cuestión de tomarse un momento durante este período de reposo y tomarse el tiempo suficiente para pensar cuáles son los logros a conseguir en este nuevo año.